martes, 21 de julio de 2009

Un día de invierno, un niño estaba parado en una reja junto a una panadería, intentando mantener calientes sus pies descalzos, una mujer que pasaba vio los congelados dedos del niño y le dolió el corazón, el pequeño solo tenía una remera y estaba descalzo, y el aire estaba helado y el viento penetrante.
-¿Dónde están tus zapatos, jovencito? - preguntó.....El niño tuvo que admitir que no tenía.

-¿Por qué no vienes conmigo y veremos que podemos hacer al respecto?- dijo la mujer.
Tomando la mano del pequeño, lo llevó a una tienda cercana y le compró unos zapatos y una campera abrigada.
Cuando salieron nuevamente a la calle, el pequeño estaba tan excitado que de inmediato comenzó a correr para mostrar sus regalos a sus padres. De pronto se detuvo y corrió de regreso hacia la buena mujer, le dio las gracias y luego, con inseguridad le dijo:

-Señora, ¿puedo preguntarle algo?....¿Señora, es usted la esposa de Dios?...
-Oh no! dijo la mujer sonriendo - no soy la esposa de Dios, soy solo una de sus hijas.
-¡Lo sabía! -dijo el pequeño sonriendo y asintiendo con entusiasmo - ¡¡Sabía que era de Su familia!!

 


Publicado por entrerisasylagrimas @ 21:26
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